Las tres familias. Miguel Ángel González

las-tres-familiasDifícil misión la de abstraerse de los temas profundos de la novela Las tres familias (Ediciones B), de Miguel Ángel González. Narrada en contrapunto histórico, nos sitúa al principio de la historia en el s. XVI, en España. Un acto cobarde y desalmado contra una joven, por parte de un noble, clamará venganza.

Tres hermanos se verán abocados a huir, no solo de España a Sicilia. También a mantenerse alejados entre sí al llegar a puerto. Pero esa distancia física será solo eso, algo circunstancial, al comprometerse entre ellos a mantener vivo el sentimiento de unión, de pertenencia, de respecto y, lo más importante, de familia. Porque el concepto de pertenencia, de lealtad a los valores de la sangre, entendida esta como los de consanguineidad es casi el hilo argumental. Respetarse a sí mismo, a la familia, ser fiel a la palabra desde aquel origen de los tres hermanos inculcado a los descencientes. Y si preguntase qué concepto se nos viene a la cabeza que una familia -poderosa, además, añadiría- y Sicilia surgiría sin duda el otro momento temporal al que González nos traslada.

Tres hermanos españoles como germen de tres familias importantes en Italia, donde esos valores se mantienen más allá de la vida y la muerte. Cuando se es de la familia ya no se sale de ella. Destaco también en Tres familias, como en otras novelas de González, el pulso narrativo que mantiene al lector pegado a la historia. Capítulos cortos y finales de estos en alto, con tensión, el ingrediente preciso para pasar a la siguiente página. La historia de Hueso, uno de los protagonistas clave de la novela, es la construcción de un personaje profundo que busca, como en un largo viaje vital, su lugar en el mundo. Conociendo nuestro pasado, nuestras raíces, es cuando tomamos conciencia de quienes somos, de saber perdonarnos a nosotros mismos y de dirigir nuestra mirada hacia el futuro. Porque a veces no importa si fallaste o te fallaste en aquel si tienes la firme determinación de ser mejor persona, de ser una con valores y transmitirlos a los tuyos, a la familia, en un concepto amplio, a las siguientes generaciones. Quizá nuestro único legado sea ese: lo que dejemos inmaterial en los demás, cuando ya no estemos.

Miguel Ángel González (Madrid, 1982) es novelista y dramaturgo, facetas con las que ha obtenido numerosos galardones y el aplauso de la crítica. Compagina la escritura con la dirección de la escuela literaria Club de Escritores. En 2016 publicó Todos los miedos, ganadora de la 65.ª edición del Premio Café Gijón. Más tarde escribió Cariño (2018), que fue elegida como una de las diez mejores novelas del año por la revista Forbes; Un nublao de tiniebla y pedernal (2021), con la que obtuvo el Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa, y Dios no está con nosotros porque odia a los idiotas. En 2022 vio la luz Prolepsis, y en 2024 publicó Perder el equilibrio nominada a mejor novela en los premios Valencia Negra 2024. En 2025, reunió una selección de sus mejores cuentos en la antología El chico que ganaba todos los premios, su poemario ¿Qué harías si yo muriera? fue distinguido con el Premio Ciudad de Badajoz. Como dramaturgo, ha sido reconocido con el Premio Fray Luis de León, el Premio Max Aub y el Premio Born y sus obras se han representado en escenarios de España, Argentina, México y Estados Unidos.

Las tres familias. Miguel Ángel Gonzalez. Ediciones B

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