El monstruo de las dos espaldas. DT Espacio Escénico (Madrid) 2 – 4 junio
Bailar para despojarse de la voluntad y entregarse a las inercias calladas, las que se esconden en lo profundo de los hombres. Bailar es abandonarse a los impulsos primeros, a las necesidades motoras. Bailar para que estallen esos impulsos y encarnar el curso de las inercias. Los órganos, metáforas másLeer más



